Entrevistas

Víctor Díaz, gerente Bodegas La Ardosa: “Somos un local mítico en el mundo de la cerveza”

La Ardosa es una de las bodegas con más sabor y tradición de Madrid. De historia centenaria, Víctor Díaz es el gerente de un proyecto de éxito, que ha transitado ya por tres siglos de vida; de referencia en el centro de Madrid y que siempre se ha caracterizado por ser vanguardia en el segmento de las cervezas de importación.

Sois una de las tabernas con más historia de Madrid pero tradicionalmente, vuestra pasión ha estado en el mundo de la cerveza ¿Por qué?
La Ardosa es un local mítico en el tema de la cerveza. Fuimos los primeros en distribuir en Madrid una marca como Guinness. Siempre hemos trabajado con cervezas de importación. La familia Monje fue la primera distribuidora. Luego apostamos por Pilsner Urquell. Tenemos la certeza que fuimos el primer local que vendió Pilsner Urquell en Madrid. Siempre nos hemos centrado en la venta de cerveza y vermouths.

También habéis empezado a pinchar cerveza propia…
Sí, hemos introducido una IPA propia, de Taberna La Ardosa, elaborada con Fábrica Maravillas pero es una excepción pero nos gusta vender pintas de Pilsner Urquell o Guinness.

La Ardosa es una taberna tradicional pero siempre se caracterizó por la innovación apostando por cervezas diferentes y de importación en un momento en el que nadie lo hacía. ¿Cómo se conforman estas dos realidades?
Fue uno de los locales que primero apostó por este tipo de negocio. Cuando empezamos a trabajar con las cervezas de importación, sólo existían dos o tres locales en Madrid que pinchasen este tipo de cerveza. Estamos hablando en los primeros años ochenta. Ahora mismo, la cerveza representa el 90% de nuestro negocio.

Lleváis trabajando años con cervezas de importación y manteniéndoos muy fieles a determinadas referencias. ¿Por qué?
Somos de mantener líneas clásicas. En el caso de la Pilsner Urquell, lo tengo clarísimo: para mi es la mejor cerveza del mundo. Otra cuestión que es importante es que trabajamos mucho el formato de media pinta, que es más demandada que la pinta entera. No hay ningún secreto: te pides un pincho de tortilla, una alcachoza y media pinta de Pilsner Urquell y se te saltan las lágrimas.

¿Cual es el perfil del cliente de Bodega La Ardosa?
Pienso que somos unos privilegiados. Tenemos todo tipo de clientes. Desde los 20 a los 80 años. Hay familias que viene a tomarse una cerveza tres generaciones juntas. También tenemos mucho público extranjero, sobre todo inglés, irlandés, alemán y japones. Estamos un poco metidos en el circuito turístico y eso nos beneficia. Es el propio cliente el que nos hace la publicidad.

¿Qué diferencias existen entre el público extranjero y el consumidor local?
No hay muchas diferencias aunque sí que observamos que el público extranjero tiene más paciencia. Comprenden mejor el mundo de la cerveza porque quizás, tienen más cultura cervecera.

¿Es una responsabilidad el gestionar un local con tanta historia como Bodegas La Ardosa?
Sí que es una responsabilidad. Lo importante es irte cada noche con la satisfacción de que has hecho todo lo mejor posible. Estas Bodegas llevan abiertas desde 1892 y cuando el cliente entra, es como si accediera a otra dimensión en el tiempo. Queremos mantener ese espíritu de hace 125 años, que forma parte de la esencia de lo que el cliente viene a buscar. Entrar en este tipo de locales es bonito.

¿Qué planes tenéis de futuro?
Seguir con nuestro modelo de negocio. Pensamos que lo que triunfa es lo clásico. Ese concepto permanece. Ahora aparecen muchos negocios con un modelo que en poco tiempo ya está obsoleto. A todos nos gusta un buen plato de lentejas con chorizo. Eso no pasa de moda. En los negocios, igual.

Previous post

Imagen del día: Freaks Brewing celebró su 'Mundial' de futbolín en el Fogg Bar

Next post

3 Monos quiere alcanzar los 60.000 litros de producción al finalizar el año, el doble que en 2016

No Comment

Leave a reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *