Opinión

AleSmith Speedway Stout, la elegida para el International Stout Day

El pasado 1 de noviembre se celebró el International Stout Day, un día que rinde homenaje no solo a un estilo de cerveza, si no al triunfo de la escena craft alrededor del mundo. Como cada año desde el 2013, el blog Mis Aventuras Cerveceras de José Benedicto, convoca a todos los aficionados cerveceros a compartir unos tragos en las redes, ya sea con una stout o con estilos similares.

Para la ocasión he elegido una cerveza que llevaba más de un año esperando el mejor momento para darle salida, y qué mejor momento que este. Y esa cerveza no es otra que la icónica Speedway Stout, una Imperial Stout con café de la también icónica cervecera californiana AleSmith.

Los preparativos

El día acompañaba para tal ocasión. Frio en la calle y capítulos atrasados suelen ser una buena combinación cuando se trata de meterte una Imperial Stout de 12% ABV entre pecho y espalda. Tras una mañana guardada en la nevera, ya había ganas de probarla. Recién abierta, y a una temperatura demasiado baja para el estilo, ya empieza a mostrar sus cartas aromáticas. Un golpe de café recién molido te alcanza nada más abrir la lata. Había que esperar a que atemperase un poco antes de dar el primer trago, así que aprovecho para hacer unas fotos.

Los errores del ansioso

El vaso elegido no es el mejor, lo reconozco. El formato lata de 50cl me llevó directamente a elegir un vaso de pinta inglesa, pero tenía que haber optado por un snifter o una tulipa. Nada grave, pero mejorable.

Otro de mis fallos fue la ausencia de un maridaje correcto. Un buen chocolate hubiese sido la opción recomendable. Al final puse en el cigarrillo electrónico un líquido de café, y no fue mala decisión.

El disfrute

Y llegó la hora de la verdad. Había que descubrir si los elogios recibidos por esta cerveza se correspondían con la realidad. Y vaya si se corresponden. Como dije antes, el aroma de café nada más abrir la lata ya te va dando pistas de las buenas sensaciones posteriores.

El aspecto es inmejorable. De color negro absoluto, opaca, y espuma beige densa, pero poco persistente. En aroma predomina el café y el torrefacto en primer plano, con algo de chocolate y licor. El sabor tira al dulce, con mucho café. El trago es fácil, sedoso, de cuerpo pleno. Según se calienta y llegas a los últimos tragos, aparece algo de amargor y un punto más de licor, que se suma a la inmensa pena al descubrir lo poco que te queda por disfrutar.

Conclusión

Sobresaliente. Una cerveza para tomar reposada, sin prisa, disfrutando al máximo de cada trago. Todo un clásico de fama muy merecida. No es una cerveza económica, pero vale cada céntimo que cuesta. Ahora mismo no recuerdo cuanto me costó, pero rondará los 9 ó 10 Euros. Sin duda, volvería a pagarlo gustoso. Disfrutar de un producto tan sutil y la vez tan complejo bien merece el esfuerzo. Lo más habitual es encontrarla en botella de 75cl, que siempre es una buena opción para compartir.

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