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Brussels Beer Challenge, Eupen Edition (2ª Parte)

La 11ª Edición del Brussels Beer Challenge se celebró en Eupen, Bélgica, del 1 al 3 de noviembre, y allí estuvimos para contártelo. Organizado por Luc De Raedemaeker and Thomas Costenoble, es uno de los concursos cerveceros más importantes del mundo. Vamos a dividir nuestra crónica en dos partes: la profesional y la lúdica. Y hoy toca diversión.

Toma de contacto

La llegada y primera toma de contacto fue el lunes 31. Ese día no había catas, y se dedicó exclusivamente al reencuentro con jueces de anteriores ediciones, paseos por la ciudad de Eupen, y a tomar unas cuantas cervezas previas al primer evento de muchos que íbamos a tener. No había mucho abierto un lunes por la tarde, así no costó mucho acabar todos en el mismo sitio.

De ahí nos llevaron a cenar en plan picoteo, con reunión de los organizadores y personalidades de Eupen, y otro buen rato tomando cervezas. Sobre todo, una cerveza en concreto: Eupener Bier.

Eupener, la cerveza local

La presencia de la Eupener Bier, elaborada por Brouwerij Haacht, es constante en todo Eupen. Una pilsner de corte germano bastante correcta, perfecta para calmar la sed y compartir en formato grande. La tienes allá donde vayas, como es normal. No es una cerveza para ganar concursos, pero me resultó muy agradable.

Abadías de postín

La visita estrella del Brussels Beer Challenge nos lleva a la abadía de Val-Dieu. La antigua abadía entra por los ojos, y se nota el mimo que han puesto para atraer visitantes. Allí podemos probar toda la gama de cervezas de Val-Dieu, incluida la magnífica Excellence, resultado de la maduración de su Grand Cru en barricas de vino. Y si la Grand Cru ya está buena, imagínate esto. Perfectamente integrada la madera, con toques de vainilla e intensidad arrolladora.

La abadía es magnífica, y tras un recorrido explicando cada una de las dependencias, pasamos a visitar la fábrica que tienen allí instalada. Una fábrica pequeña, pero muy bien montada, en uno de los edificios aledaños.

El momento solemne de la noche llega con la aparición de la Belgian Knighthood of the Brewers Paddle y el nombramiento de nuevos caballeros (y damas) honorarios. Descendientes directos del Gremio de Cerveceros Belgas, los Caballeros se dedican a perpetuar la nobleza y las tradiciones del negocio cervecero desarrollado desde hace siglos.

Tras un picoteo a modo de bufet libre, seguimos dando cuenta de toda la gama Val-Dieu.

En las alturas, pero no tanto

El segundo día de catas nos fuimos a comer a Peak, la que es la cervecería situada a mayor altitud de Bélgica. Que eso tampoco es decir mucho, porque las montañas por aquí escasean y está a unos 600 metros de altitud. Pero oye, los datos son esos y el record es suyo.

Después de la comida, bien regada con cerveza, nos enseñaron la fábrica, todavía muy pequeña, pero en la que estaban construyendo una nave anexa para ampliar los litros elaborados.

Turismo rural

Después de recuperarnos del mal de altura, directos al autobús y recorrido por zonas rurales hasta la bucólica Brasserie de Bellevaux. Una pequeña cervecera familiar, situada en entorno campestre y en la que se nos recibió con una crema de calabaza recién hecha que estaban elaborando allí mismo. Además de sus cervezas, claro. Casi todas de corte clásico, pero con alguna concesión más moderna y lupulada.

Un proyecto realmente interesante, muy apegado al territorio, de esos que dan envidia y que te gustaría que se viesen más por aquí.

Lo más difícil es volver

La verdad es que da gusto visitar Bélgica y disfrutar de sus cervezas tradicionales y locales. Aquí la cerveza no es que guste, es que se vive. Es la mezcla perfecta entre modernidad y tradición, una herencia envidiable, y un futuro sólido. Después de un evento de esta categoría, toca volver a casa feliz, a disfrutar de nuestro presente cervecero y prometedor futuro, esperando que algún día podamos mirar de tú a tú a estos países que comenzaron todo y con los que no se podría entender la cerveza tal y como la conocemos ahora.

Este soy yo, con cara de tonto, junto a una de mis ídolos y gigantesca comunicadora Em Sauter
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