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Erik Coene: «Tenemos que volver a conquistar el consumidor a base de una sencilla realidad: la calidad»

Erik Coene es una referencia dentro del sector de la cerveza en España, donde lleva trabajando como distribuidor desde hace más de tres décadas. Su experiencia y su conocimiento del mercado nacional e internacional, le permiten tener una visión global de la situación por la que atraviesa el sector y el futuro de la cerveza en España. Coene es Ceo de Cervebel, una de las distribuidoras históricas en nuestro país.

ERIK EN CINCO TITULARES

  • La situación actual no se lleva por delante un sector o una cultura en general sino una estructura de mercado
  • La clave en el sector craft es hacer cerveza para tu entorno e incidir en el brew pub o tap room
  • Hay que generar eventos e ideas diferentes. La gente tiene menos dinero y se reserva para ocasiones
  • La frase Marcas Clásicas tiene dos palabras: son clásicas y marcas. Las cervezas artesanas no hacen marca y eso es un error
  • Es importante el regreso de locales profesionales, que saben de cerveza donde el concepto no sea clásico o craft sino clásico y craft

¿Cual es el momento por el que pasa Cervebel?

Estamos en un momento de expectativa, de ver cómo evolucionan las cosas. Todo el mundo ve que a partir de abril y mayo, ha llegado la famosa crisis y escucho tanto por parte de la competencia y de los proveedores, que todos están viviendo unas bajadas de ventas bastante importantes. Después del COVID, estábamos en camino de recuperarnos pero la circunstancias económicas, como la subida de los precios, lo que se paga por una hipoteca…hace que no circule tanto dinero. En la Costa, por ejemplo, hay una ocupación casi total pero la gente no consume tanto porque no queda dinero. Creo que esto que está pasando en nuestro sector, se nota en otros sectores como alimentación, donde están sufriendo también.

Llevas trabajando en el sector más de 30 años, ¿has vivido alguna situación precedente paracida a la actual?

No es la primera vez que pasan estas cosas. Lo que hay que hacer es ver la realidad y buscar soluciones y estas vendrán. Esto no es que se lleva por delante un sector o una cultura en general, si no que se lleva por delante una estructura de mercado. El éxito de las cervezas artesanas está corriendo mucho riesgo porque son negocios que no estaban afianzados y todos han contado con el mismo consumo. Una cerveza artesana vendía, por ejemplo, en Asturias y han contado con un crecimiento que no se ha producido y no se producirá. Y ahora, mucho menos. Todos empezaron a vender en su zona local y el argumento de la cerveza craft es sobre todo local. Las cervezas de un sitio no se venden en otras comunidades porque ya no tienen el argumento de ser local y es ahí donde tienen que competir con los demás.

¿Cual es la grave para dar un paso adelante?

La clave está en incidir en el estilo brew pub, tap room y hacer cerveza para tu entorno. Pienso que va a haber muy pocos que sobrevivan a esta criba en España. No solo es aquí sino también está pasando en el extranjero. Nos ha pasado con una cerveza irlandesa, PorterHouse, donde en seis locales tenían un gran consumo. Hicieron inversiones para montar una fábrica nueva y eso les ha matado porque se montó justo antes del COVID. No les ha quedado más remedio que vender la fábrica y ya no existen.

La situación de mercado en España, ¿se replica en otros países?

Hay que tener en cuenta una cosa: La gran diferencia con Italia o con otros países como Bélgica o Inglaterra es que no hay consumo. Es algo que estamos constatando, como hemos visto en la Oktoberfest de Vallecas, donde se vendió muchísimo pero no comparable a otros países. La manera de consumir cerveza en España es completamente diferente a otros países. Conseguir un local que hacen 100-200hl al año, es realmente difícil. Cuando hablamos de consumo de cerveza, hablamos de consumo social en todos los países. Son los bares los que se llevan gran parte del consumo y si se lo llevan los supermercados es porque están bebiendo entre ellos en casa y es un consumo social y eso es que en España no pasa. Fuera se invita a la gente en casa y ahí están las cajas de cerveza apiladas. Es una manera distinta de beber.

¿Cual es el camino entonces?

Lo que está pasando ahora, al tener la gente poco dinero y tener que ahorrar, es que la gente se está reservando para ocasiones especiales, como por ejemplo como ha sucedido en Halloween. Creo que es importante organizar cosas para sacar a la gente de su casa, ofrecer algo diferente. Cuando montas algo diferente, la gente suele responder en el contexto actual. Nosotros nunca hemos trabajado tanto el tema del Oktoberfest como este año, que nos ha salido fenomenal. También, vemos que poco a poco se está volviendo al mundo de la cerveza clásica. Mucha cervecería craft ven que necesitan un producto donde se puede beber tres o cuatro jarras. Incluso los que marcan tendencia en el mundo craft han empezado a elaborar estilos clásicos. Los gestores de los locales craft están viendo que no tiene sentido tener muchos grifos de IPA o souer y no de cervezas clásicas. Que la gente vea una cerveza buena y que gusta y que la gente no la beba. Eso es el desastre absoluto.

¿ Estamos ante un retorno a lo clásico como valor de futuro?

Es una de las claves. Hay una expresión en flamenco (lengua belga) que es decir que «no se puede tirar al niño con el agua de la bañera». No puedes meter todo en el mismo saco. Lo clásico tiene la historia detrás. Son marcas que han hecho las mejores cervezas del mundo. La gente joven ha aprendido a beber algo diferente y eso es lo bueno que deja el craft. Ahora saben que hay otras cosas y ahora es cuestión de hacerles conocer lo que hay. Hay que seguir con el trabajo que hemos hecho durante muchos años. Tenemos que volver a conquistar el consumidor a base de una sencilla realidad: la calidad. A nadie le parece raro algo bueno. Esas cosas hay que explicarlas y es el trabajo que hay que hacer.

¿Qué planes tenéis en los próximos meses en Cervebel?

Estamos preparando muchas acciones para los próximos meses con campañas con colaboraciones con cerveceras como Sierra Nevada y proyectos muy potentes que iremos desgranando. Vamos a empezar a vender la gama base y las especialidades y con todo respeto a todo lo que hacen desde Ágora. Esto nos permite a nosotros hacer algo que tenía muchas ganas que es montar locales Sierra Nevada como puntos de venta aunque no solo al ciento por ciento para tener siempre un grifo fijo con la gama base y las especialidades con un segundo grifo. Vamos a montar un campamento cervecero llevando a los mejores clientes a la fábrica de Sierra Nevada para elaborar cerveza allí, una cerveza que luego traeremos para nosotros y para vender en estos locales. Una de las claves es diferenciarse. Otra cosa que vamos a hacer el año que viene es tener locales Embajadores de Orvall. En España no existe ninguno. Son locales que no tienen ningún afán de volumen, sino de tener una cerveza de máxima calidad. El año que viene también volveremos a hacer un viaje para ver los monasterios trapenses de Bélgica.

¿Cual es tu receta tras 35 años trabajando en el sector?

Volver a lo clásico. Siempre ha sido así. Los craft no han inventado nada nuevo. Empezaron los americanos, que estaban hartos de beber ‘refrescos’. Aquí, no han tenido al evolución que ha habido en EEUU, han entrado ya con el camino recorrido en EEUU y eso explica por qué las crafts de aquí han hecho tantas IPAS. Las clásicas nunca han desaparecido, pero sí que se ha hecho una criba, como por ejemplo pasa con las cervezas abadía, donde se ha pasado de una nevera con 10-15 marcas y ahora quedan menos. La frase ‘Marcas Clásicas’ tiene dos palabras: son clásicas y marcas mientras, que las cervezas artesanas no hacen marca. Ese es un gran error.

¿Qué va a demandar el mercado español?

La gran pregunta es más que hacia dónde va la cerveza, es ¿hacia dónde va el mundo?. Tanto a nivel internacional como lo que está pasando con el medio ambiente, que nos puede fastidiar muchísimo.

Dentro de lo que veo ahora, salvando estos dos problemas, espero la vuelta a locales profesionales de hostelería, que saben de cerveza y donde pueden convivir perfectamente el mundo clásico y el mundo craft. No es ‘o’ es ‘y’. Se van tendencias nuevas, pero al final de la historia, lo nuevo siempre se mezcla con lo antiguo. Yo, que soy historiador de arte, lo tengo comprobado.

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2 comentarios

  1. Hombre, PorterHouse en España no ha tenido demasiada repercusión porque llevaba un precio desorbitado con los estilos que se traía aquí y más si la comparamos con otras marcas craft irlandesas o de Reino Unido. Sin embargo en sus Pubs tenían una gran variedad de estilos y a precios más que correctos.
    A ver si con Sierra Nevada se trae una mayor variedad de estilos y no se cae en el error de traer siempre ( o casi siempre) lo mismo.

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