Excosa, el sueño en el Pirineo de Jan y Fabiola
Fabiola y Jan llegaron montaron una fábrica de cerveza en Buisán con el objetivo de cambiar de vida y fabricar la cerveza que ya hacían en Holanda

Un pequeño pueblo del Pirineo aragonés, de nombre Buisán, a pocos kilómetros de Fanlo y el macizo de Monte Perdido, es el lugar elegido por Jan van Trooyen y Fabiola Kwakernaak para poner en marcha su sueño de una fábrica de cerveza: Excosa.
Jan y Fabiola son holandeses. Y cerveceros de oficio. Ya hacían cerveza en su localidad natal, cerca de Amsterdam hace una década. Un cambio de vida, la búsqueda de un lugar donde asentarse y vivir acorde a su manera de pensar y sentir, les llevó a recorrer mundo. Asia, Francia,la vertiente gala de los Pirineos, Canada o Noruega fueron algunos de los lugares en los que buscaron hasta encontrar Buisán, la aldea perdida y casi deshabitada en las montañas aragonesas. Ese fue su destino y el lugar elegido para vivir y montar una fábrica que tomó el nombre de EXCOSA: Explora, COnsume, SAtisfacción. Era el acronónimo que ya tenían en Países Bajos, cuando fabricaban cerveza en Amsterdam.
Durante un tiempo, cuenta Fabiola, «hicimos cerveza tanto en Holanda como en Buisán, pero al final nos centramos exclusivamente en Buisán que es donde tenemos la fábrica y es donde queremos estar».
La fábrica en sí es una pequeña instalación con capacidad para elaborar lotes de 500 litros a la semana, «aunque, puntualiza Fabiola, si necesitamos más, elaboramos dos veces por semana o las que necesitamos»
La gama de Excosa, cuenta Fabiola, «es muy completa. Tenemos desde Pilsener, hasta una infusión de whisky a estilos belgas y siempre tenemos de todo en el stock«. Brisant, una triple con miel estilo belga es su cerveza estrella.

Empezaron a funcionar en su fábrica de Buisán en febrero de 2020, un mes antes de la Pandemia de Covid. «Han sido dos años muy complicados» recuerda Fabiola, que reconoce que «vamos poco a poco dando forma a un proyecto que comenzó comprando una ruina que no tenía ni tejado y que fuimos reconstruyendo con nuestras manos»
En su fábrica tienen un bar con diez grifos y una terraza desde que se pueden contemplar unas vistas espectaculares de la montaña así como un proceso de elaboración en el que apuestan por la fermentación en botella.
Consolidados en su zona de influencia, superando día a día las dificultades que supone vivir y trabajar en una zona rural de la España despoblada y que muchas veces abarcan desde las acciones cotidianas hasta la logística necesaria para que una funciona fabrique correctamente, el objetivo de Fabiola y Jan no es otro que dar a conocer su cerveza en España a través de la asistencia a festivales y ferias. Es el siguiente objetivo para estos holandeses que llegaron a los Pirineos en el año 2017 en busca de un nuevo estilo de vida.




