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Las 5 joyas del Fresh Fest según los Beer Sommeliers de ASYCCE

Vicente Alvarez de Haro, Andrés Lorbada, Rafa Puig, Alberto Cerro y Neftalí de la Torre analizan 5 Joyas encontradas en el Freh Festival de Oso Brew

Por Vicente Alvarez, presidente de ASYCCE

El pasado 9 de mayo el Fresh Fest de Oso Brewing llenó la bóveda de la estación de Chamartín de cervezas bien hechas y un montón de gente encantada de conocerse y reconocerse bebiendo joyas que no suelen encontrarse en España. Entre esas personas, Beer Sommeliers de Sumillería y Cultura Cervecera de España aprovecharon el encuentro para testear su nuevo sistema de evaluación de cerveza en el mismo punto de disfrute buscando la honestidad y la personalidad.

Este sistema huye del formato tradicional de la cata de cervezas, donde se juzga en un espacio aislado y en condiciones de análisis, para evaluar la cerveza directamente en los puntos y momentos de consumo. Es así como los Beer Sommeliers disfrutaron de las referencias como cualquier otro asistente; pero también pusieron su profesión al servicio de las cerveceras y las personas, llegando a identificar cinco cervezas que, según su criterio, han roto el molde y han seguido recordando transcurridos días del festival.

Algunas, incluso, pudieron ser identificadas in situ con el nuevo sello físico de “Cerveza Recomendada”, una auténtica brújula para el consumidor que avisa de que ese líquido tiene alma, coherencia y un valor diferencial.


Las 5 cervezas que conquistaron el criterio de los Beer Sommeliers de ASYCCE en el Fresh Fest 2026 con sus correspondientes crónicas son:

Fizzy Rainbow Belts, de Vault City


Crónica de Vicente Álvarez de Haro.

Cuando pides una fruity sour ya sabes perfectamente a qué tipo de batalla te vas a someter: dulzor a tope, acidez eléctrica y cuerpo masticable. Al menos en teoría. Por eso no suelo gastar en estos estilos. Sin embargo, lo que me pasó con esta cerveza escapa de toda lógica. Lo primero fue que entró sola, aunque lo realmente inesperado llegó al acercarla a la nariz. De repente el bullicio del Fresh se apagó por completo y me vi plantado ante la barra de Vault City como si fuese el kiosko de los helados, recién duchado, con la raya en el pelo y unas monedas en la mano. La regresión fue tan intensa y violenta que me quedé desarmado ante el escocés, que me sonreía porque, claro, sabía perfectamente el efecto que provoca su cerveza. Era tan nítido mi recuerdo que hasta tuve el impulso de lamerme los dedos por miedo a que la copa se derritiera en mis manos y me manchase la camisa. Esta cerveza es un secuestro emocional en toda regla. Con gusto repetí, por gusto y por negarme a dejar ir la sensación de volver a sentirme como el niño que, en vacaciones, empezaba a ser consciente de sí mismo. Un viaje de
vuelta a casa que ni Dorothy soñó en Oz.

The Queen, de Messorem en colaboración con Belleflower Brewing


Crónica de Andrés Lorbada.

The Queen es una cerveza de las que revelan su potencial poco a poco. La temperatura claramente hizo su papel en el protocolo. Llegó fría, con lo que estuve obligado a atender primero el sabor que el aroma. Entró con una fanfarria de sabores herbales y cítricos tan explosivos como inesperados, por su clasicismo. Tuve que esperar un poco más para que The Queen me diera audiencia y mostrara toda su grandeza. Resultó una West Coast IPA honesta, elegante y tremendamente bebestible, con un amargor limpio y recuerdos de pomelo, resina y carretera americana al atardecer. Resulta especialmente emocionante encontrar este homenaje a la escuela West Coast nacida desde la Costa Este, como si sus creadores quisieran recordar que allí también saben hablar el idioma clásico del lúpulo.

Sprong, de Tommie Sjef


Crónica de Rafa Puig.

Tommie Sjef fue como amarrar en una isla rodeada de un mar de lúpulo. Fue maravilloso su descubrimiento. Su línea de producción es de cervezas salvajes, de fermentación espontánea. «Sprong», la que reseño, no es una simple cerveza, es pura elegancia indobalbe resultado de un blend de varias cervezas maduradas en barricas con una infusión de salvia siciliana. Su
autenticidad no se traduce en agresividad. La acidez es sutil, de final seco y un perfil terroso y cítrico, lo que la hace refrescante y peligrosamente adictiva. En definitiva, una joven cervecera a la altura de históricas que trabajan estos estilos durante generaciones.

London Black, de Anspach & Hobday


Crónica de Neftalí de la Torre.

Quiero destacar la propuesta de Anspach & Hobday de mi paso por el Fresh Fest 2026. En concreto, su Nitro Porter que logra distanciarse de las habituales joyas lupuladas del festival al rescatar la herencia histórica de las Porters londinenses, pero aplicando técnicas modernas de servicio con nitrógeno. El resultado es una cerveza excepcionalmente equilibrada y de una alta «bebilidad» (sessionable); el nitrógeno le otorga una textura sedosa, cremosa y aterciopelada en boca que suaviza de forma impecable las notas tostadas a café y chocolate negro. Es, en definitiva, una alternativa artesanal sublime y llena de carácter. Hype Dream Blacberry, S

trawberry & Vanilla de Lervig

Crónica de Alberto Cerro.

Esta cerveza ha sido de lo más destacable que he probado últimamente en cuanto a este moderno estilo de cerveza. Un dinámico equilibrio entre lo Smoothie, lo Pastry y lo Sour. Una primera presencia de sabrosa fruta con un punto de vainilla, siempre acompañada de una acidez muy bien balanceada. Para mí, todo lo necesario para que cada sorbo fuese un disfrute.

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