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Problemas de una pequeña cervecera por Carlos Sanz Arranz

Carlos Sanz hace un repaso sobre los múltiples problemas que afectan a los pequeños cerveceros, que lucha por sobrevivir

Carlos Sanz Arranz es cervecero nómada y fundador de Vamos a Beer, una cervecera que se caracteriza por destinar los beneficios de las referencias que componen su catálogo a diferentes proyectos solidarios.

Cuando hablamos de los problemas de una pequeña cervecera, creo que debemos partir de los problemas que tiene cualquier negocio pequeño en este país y que arrastramos de hace mucho tiempo.

Por un lado tenemos la burocracia y las normativas, donde nadie te ayuda, se buscan las maneras de hacer todo lo más enrevesado posible, te hacen perder todo el tiempo del mundo y no dejan que desarrolles tu actividad creando normativas fuera de época y contradictorias entre sí.

Para ejemplo un botón, recuerdo cuando regentaba un hotel para adultos que estuvieron a punto de clausurármelo por no tener cunas. La normativa indica que debe disponer de cunas si el cliente lo solicita, obviamente al no admitir niños no la iban a solicitar, pero el funcionario en este caso interpreto la norma a su antojo lo que hizo gastarnos 3000 euros para nada. A esto le tenemos sumar las altas tasas tributarias y los gastos que supone tener una gestoría porque termina siendo imprescindible porque no hay quien entienda nada.

A todo esto hay que sumarle los nuevos problemas que han aparecido en los últimos años, por un lado la Pandemia, que a muchos nos hizo empezar de cero otra vez y por otro lado la actual inflación que no para y dispara los costes de todo.

Para hacernos una idea; hace 6 meses el coste de envío de una caja de 12 botellas era de 4.5€ y ahora ya estamos en casi 8€, teniendo en cuenta que el resto de materias han subido entre un 20% y un 60% la opción del envío a domicilio está casi descartada. Si bien todos estos factores afectan a cualquier producto hay otros más específicos.

El primero sería el producto, la cerveza junto al pan, el otro sector que trabajo, son los productos más denostados de la gastronomía española. No nos imaginamos un chef de estrella Michelin anunciando un vino en cartón de 1 Euro, chóped o san jacobos, tampoco que un restaurante de 60 euros el cubierto que te sirvan un vino de 2€ el litro y que además solo tengan ese, o que de entrante te pongan una croqueta que claramente se ve que es congelada y de bolsa de kilo a euro. Pero eso si pasa tanto con la cerveza como con el pan.

Vas a ferias artesanas y como es obvio no puedes poner pizzas de supermercado o recalentar paninis, pero el de la pizzería de la misma feria si puede vender cerveza industrial.

Más sangrante es el caso de un famoso mercado de productores en el que según su publicidad te hacen pensar que además de comprar un buen producto disfrutarás de un ambiente donde puedes charlar con los productores y todo es artesano. Pues bien esta gente me llamó hace no mucho y yo sé, qué hace muchísimo eché una instancia pero no tenía claro para qué empresa. Cuando les pregunté si era para la cervecera o la panadería casi les da algo. Su respuesta fue que la cervecera no puede participar porque una cervecera industrial, es colaboradora y no quiere que entre nadie más.

Entonces, ¿Todos los productos tienen que ser artesanos menos la cerveza? Curiosamente eso siempre pasa con la cerveza, seguro que no dejan de meter puestos de hamburguesas para meter una cadena de
comida rápida.

A raíz de esto surge el siguiente problema, la competencia desleal como esta que sufrimos por parte de las grandes cerveceras que deben ver en nuestro producto una competencia que no es tal y que nos hace mucho daño.

No es la primera vez que no podemos entrar en un mercado, festival, feria… porque una gran cervecera nos veta, a nosotros o a algún compañero. Incluso se han interesados por mercados y actividades en las que nosotros estamos asentados para desplazarnos.

También se han hecho ofertas para sacar cerveza artesana de determinados establecimientos y quedarse con la exclusividad ofreciendo mucho más de lo que nosotros le íbamos a quitar.

No olvidemos las secciones de artesanas de los supermercados donde antes te encontrabas cervezas internacionales vendidas como artesanas pero ahora incluso te encuentras las cervezas industriales españoles con el cartel de cerveza artesana.

El siguiente problema y que depende en que punto de la geografía te encuentres es la poca conciencia del producto de cercanía. El otro día escuche a un hombre decir: “Si lo de aquí es muy bueno pero me sale más caro que lo que compro de China, pues me lo traigo de China”

Si eso lo dicen de productos que gozan de cierta popularidad imagínate de nuestra amiga la cerveza. Luego lloraremos, pero eso que traes de China en vez del de aquí a parte de crear una huella de carbono bestial, hace que el dinero se vaya fuera del país y no circule.

No tenemos en cuenta la calidad, la cercanía o que la cerveza artesana crea muchos más empleos por litro de cerveza producida que la industrial.

Por suerte hay regiones como el norte, Canarias o Menorca donde se valora mucho el producto local y lo puedes encontrar prácticamente en cualquier sitio, pero los que vivimos en sitios donde vas a la sección de producto local de los supermercados y prácticamente solo te venden productos de grandes multinacionales lo tenemos complicado.

Y lo peor de todo es que los bares y tiendas que venden nuestra cerveza les funciona bastante bien, entendería que no se vendiera y no nos la pidieran, pero los pocos sitios que han apostado por cerveza artesana en la zona les funciona.

Por último y si fuera poco las cadenas de distribución. Como no se apuesta por lo local, los locales a los que consigues entrar están cada uno en una punta. Si solo llevo mi cerveza creo que no me daría ni para la gasolina ya que los pedidos no son excesivamente grande.

Lo triste es, que si los 30 locales más cercanos a mi ubicación apostaran por este producto de cercanía, sin quitar la cerveza comercial, y con los niveles de venta que tengo en otros puntos, el negocio sería rentable y tendríamos un producto de cercanía de verdad.

Bonus Track: Las ferias. ¿Podrían ser la solución? No para todos, quizás con el tiempo algún cervecero podría vivir solo de ello, y no nos engañemos, las ferias no dan publicidad. Si no dan venta, no sale rentable como inversión publicitaria.

El problema es que son temporales y algo muy volátil, lo mismo te sale bien, que palmas pasta. Dile a cualquiera que va a trabajar 40 horas casi seguidas y a final de esas 40 horas ha ganado 20€ o perdido 300€. Nunca sabes si una feria va a funcionar y siempre son un riesgo. A parte cada vez es más difícil acceder a ellas.

Por otro lado las ferias cada vez están más enfocadas al organizador y la cerveza queda en un segundo plano en las ferias cerveceras y las necesidades de los cerveceros y otros participantes (Food trucks, artesanos, puestos de alimentación)

Está bien y es totalmente lícito que busquen su beneficio, pero está bien que se atienda a los participantes. Como pasa en algunas ferias, si el concierto programado no encaja en la temática de la feria y hace perder ventas, en el siguiente solucionémoslo, no montemos un concierto con unas cerveceras detrás. Si tenemos comprobado que hay unas horas a lo largo del día como son las de media tarde cuando la feria dura varios días y no se vende nada, en las próximas pongamos una solución. Si vemos que una feria va bien para los participantes que hay, no aumentemos, porque al final es miseria para todos.

Obviamente no quiero decir que todos sean así, aún queda gente e instituciones que cuentan con tu opinión antes y después del evento, asumiendo críticas y mejorando los eventos año tras año.
Por otro lado ya he comentado en las ferias multisectoriales donde cualquier puesto vende cerveza industrial y tu producto queda infravalorado.

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3 comentarios

  1. Le deseo lo mejor pero si todo el beneficio es para fines solidarios y actualmente es tan complicado, siendo que es nómada y que no tiene que amortizar maquinaria, alquiler, salarios….me dedicaría a otras cosas, el sector no está bien y creo que no vale la pena.

  2. El mayor problema para las cerveceras artesanas es que juegan con unas reglas del juego amañadas y que rozan lo ilícito. Me explico, mencionas muy bien en el artículo que las industriales pagan -presuntamente- por la “exclusividad” (prohibida según la ley de competencia), financian como si fueran bancos a cambio de unos compromisos de compra imposibles de cumplir… y, en algunos casos, ya hasta sin pedir avales! Yo pediría a las instituciones que investiguen esta mala praxis por parte de esas grandes compañías a las que llamamos industriales. En un terreno amañado poco se puede hacer por prosperar. Otro gran problema es la falta de huev** de los hosteleros (y me váis a perdonar que sea tan explícita), no sólo no se atreven a apostar por cerveza de calidad (como si se atreven con el vino, las gambas, el queso…); sino que ni ellos mismos confían en montar suss negocios diferenciándose del resto y arriesgando, les piden el dinero a las cerveceras en lugar de a un banco y se prestan a su opresión, pero luego tienen la poca honradez de publicitar sus negocios como si dieran exclusividad y calidad… una falta de coherencia total. Además estos mismos hosteleros, siguiendo el modelo al que les han acostumbrado las cerveceras industriales, te piden productos gratis, catas gratis y sumilleres y formadores gratis, etc. (pero ellos van a cobrar la experiencia al consumidor final), es como si sus clientes les exigieran que por cada 5 comidas pagadas les regalen 1, pero a los cerveceros artesanos les exigen unos tratos bastante desiguales. Esta circunstancia ha sido propiciada a lo largo de los años por las grandes cerveceras y va a ser difícil reeducar en una forma de negocios más honesta y en la que podamos ganar todos.
    Y acabo con otro problema que me parece ya aberrante, es el de la poca solidaridad que hay entre los propios cerveceros artesanos, que en lugar de unirse para profesionalizar el sector, apoyarse y tener una visión más global del sector; se paran a pensar en pequeño y se preocupan más en censurarse unos a otros. Se empequeñecen a sí mismos como colectivo.
    En fin, esto es España.
    Como todo en la vida, hay personas mejores y peores, compañías mejores y peores y hosteleros mejores y peores… es sólo una opinión desde un punto d vista crítico muy severo.
    Mucha suerte intentando que esto cambie!

  3. Un sector muy poco profesional como dices, desde los productores a los distribuidores y los locales. Todos los intentos de cerveceras por entrar en cadenas para llegar a un mayor número de consumidores y que aumentase la masa social se han penalizado, se han ninguneado y ha perjudicado al sector pues si nos fijamos pocos nuevos consumidores de craft aparecen, siempre somos los mismos en los mismos bares y tiendas. Y con los precios que tenemos actuales…pues es difícil mantener este gusto por la cerveza, el salario no da. Y si hablas de pequeños siempre están los unos contra los otros porque hacen el mismo tipo de cerveza, así, originales a tope. Ahora lo importante no es la cerveza, es la etiqueta y que seas tendencia en rrss. Si en los bares no entramos, en el super tampoco (o serás repudiado) y, no nos vamos a engañar, no todas las semanas tienes tiempo de ir a tu tienda y local craft y gastarte 40€pax…qué hacemos? Me he encontrado con gente maravillosa en el sector, pero claro, no son conocidos porque su vida no se basa en ser críticos gastronómicos de la cerveza con bjcp, endiosar a unos y menospreciar a otros. Apps amañadas para puntuar cerveza…Hay peña incluso que hace rankings de cerveceras, podcast…como si supiesen como funcionan estas empresas. Vosotros habéis visto algo similar en el vino? Panaderia? Quesos? Embutidos? Aceites?…pues eso.

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