
Maltería Arbequina realiza una apuesta teconológica por la homogeneización de la malta y su limpieza grano a grano, una misión complicada al tratarse de un producto natural, lo que conlleva que ningún grano sea igual a otro.
Desde la Maltería explican que «entendemos que, aunque la cebada provenga de nuestros mismos campos en Arbeca / Lleida, y reciba un tratamiento similar, sigue siendo un producto natural. Ningún grano es exactamente igual a otro. Los cerveceros Craft necesitan la certeza de que sus mostos se comportará siempre de la misma manera, lote tras lote»
En este sentido, Malteria Arbequina ha incorporado a su fábrica un equipamiento específico «diseñado por nosotros mismos» cuentan y añaden que «nos permite mezclar y homogeneizar lotes de malta del mismo tipo (pils, pale ale, etc), aunque se hayan producido en diferentes momentos o en distintos Saladines e incluso de distinta partida de cebada y limpiarlos grano a grano antes de su ensacado definitivo«
«Para ello y tras la fase de homogeneización (mezcladora circular), hemos diseñado y construido un equipamiento específico consistente en esencia en: un acoplamiento mecánico de ajuste telescópico de doble cono; dónde el paso de sección de 1 metro de longitud está limitado a unos pocos milímetros cuadrados dónde conseguimos separar, a ritmo de proceso, el propio grano de malta precipitando y separando por vibración cada uno, al tiempo que, aplicamos una aspiración de partículas volátiles que puedan quedar adheridas al mismo. El resultado final es obtener una malta que se comporta con la precisión de un “tornillo”…o casi » concluyen desde Maltería Arbequina.





